Una joya colonial que preserva su encanto del siglo 18. Esta casa es para aquellos que aprecian la vida presente con la gracia del pasado.
Las fuentes murmura en los corredores y la luz del sol juega con los arcos coloniales es fácil olvidarnos en que siglo estamos.
Esta hermosa propiedad cuenta con seis amplios cuartos de más de 6 metros de altura incluyendo su cocina y baño completo alrededor de u patio central. Dos cuartos adicionales comparten un patio independiente. Su fabulosa terraza tiene una vistas espectaculares de las monjas y la parroquia. En la planta alta se encuentra un apartamento con su propio baño, todo esto localizado a solo 2 cuadras del Jardín principal.


